
Más que un año de novedades, en cuestiones musicales, 2025 fue uno de reafirmaciones de tendencias, especialmente la que indica el incremento del interés por los artistas de la Argentina. La otra cara de esto es la intención del Gobierno Nacional para encontrar herramientas para el desfinanciamiento directo de entidades de fomento en el área cultural. Y eso incluye a la música, con proyectos de reforma laboral que se tratarían en el Congreso el año próximo.
A pesar de la tendencia que se marca desde la política, el público hace sus propias elecciones. De ahí que, en el balance, mientras que en otras épocas “lo importado era mejor”, hoy un grupo como Airbag termina el año con una gira de 30 conciertos en 20 ciudades de América Latina y Europa, que incluyen cinco funciones en el estadio de River Plate (más de 300.000 espectadores en esas cinco actuaciones) con su material histórico y las canciones de su último álbum, El Club de la Pelea I.
Sin bien es cierto que en estos últimos doce meses no hubo shows masivos ATP de la convocatoria que otros años tuvieron Coldplay y Taylor Swift -más allá del hito evocativo que trajo Oasis- el compre nacional sigue marcando una tendencia firme. Con el mencionado Airbag, con las 12 funciones de Duki en el Movistar Arena, con las cinco funciones de Lali en el estadio de Vélez, entre muchos otros.
Y esto se puede dar en todos los órdenes, porque la convocatoria de la escena indie, como Winona Riders (en mayo hizo su primer Estadio Obras) o Dum Chica (con su explosivo show en el Lollapalooza), también crece y se mueve de salas muy pequeñas a otras de mediano o gran aforo.
Además, en esto no hay diferencia de generaciones: el exquisito disco (Tiempo y Lugar) que publicó un decano de la canción de autor, como lo es Jorge Fandermole, el regreso a las bateas físicas y virtuales de Divididos o la manera como recibió un público joven y adolescente el homenaje a Serú Giran que se hizo en el Quilmes Rock, dan cuenta de que no es una cuestión de edades. La creatividad se manifiesta en cualquier segmento y el interés de las audiencias, también.
Incluso hay interés fuera de la Argentina. Los premios Latin Grammy no suelen tener a la producción de este Sur demasiado en cuenta. Sin embargo, que CA7RIEL & Paco Amoroso se llevaran la misma cantidad de estatuilla que acopió Bad Bunny en la última edición de estos premios habla de un cambio en la mirada (y sobre todo el oído) que se le pone a la música argentina, especialmente en los últimos años.
Lo cierto es que CA7RIEL & Paco Amoroso no pararon de dar recitales en todo el mundo. 2025 impulsó a los más jóvenes y reconoció a los mayores. Porque Charly García se llevó todas las distinciones; desde un Konex de Brillante y un Doctorado Honoris Causa de la UBA al gusto de grabar una canción con Sting.
Los regresos
En 2025 también hubo regresos y sucesos. Shakira comenzó su última gira en Buenos Aires y regresó a principios de diciembre. Tan Biónica publicó un nuevo álbum, a diez años del anterior. Las fiestas FA! y las Polenta se convirtieron en un suceso. A la escena mundial, las divas de la canción Rosalía y Natalia Lafourcade trajeron contundentes discos. Silvio Rodrìguez impulso el peso de su historio con sus conciertos en el Movistar Arena. La cancha de Ferro se hizo una plaza más frecuente de conciertos (de Miranda! a Los Fabulosos Cadillacs). El furor por los shows sinfónicos, lejos de desaparecer, estuvo en la preferencia de muchos artistas, como Nicki Nicole, Trueno y No Te Va Gustar.
Más allá de los nombres, en todos los géneros de la música popular hubo lanzamientos interesantes que mantienen en marcha a la actividad, esa que va desde las expresiones tangueras y las nuevas vertientes del folklore hasta el jazz, la música tropical y la urbana.
Sin embargo, también hay que pensar que la música es una industria cultural, con sus vaivenes. Si bien hay oferta y el público se vuelca a la música en vivo, los locales pequeños y medianos sufrieron una baja en la demanda de tickets. Esto se viene notando en los números desde 2023, y este año no es, en absoluto, una excepción.
Por otro lado, habrá que esperar cuáles son los ingresos por música grabada de 2025 (los informes completos podrían estar publicados a mediados del próximo año). Un dato para tener en cuenta es que la caída en 2024 fue notable (más de un 7 por ciento).
Otra de las advertencias que dio el sector es el precio que paga el público en la Argentina por la suscripción a música de plataformas, que es bajo en comparación con el de otros países de la región. Además, los cambios en las legislaciones del último tiempo vienen afectando a la labor que desarrollan las entidades de gestión de derechos musicales.
LA NACION



