
La psicóloga María Luz Macias estuvo en Lado B, junto a Manu Merlo. Generación de cristal, de hoy en día, o padres de porcelana que no saben poner límites. Mirá el streaming.
¿Son los pibes de ahora más flojos o somos nosotros los que los estamos envolviendo en papel burbuja? Ese fue el eje de la charla en Lado B, donde la licenciada María Luz Macias dialogó con Manu Merlo. El concepto de «Generación de Cristal» anda dando vueltas para criticar la falta de aguante de los jóvenes, pero la psicóloga invitó a mirar para el otro lado: a los «Padres de Porcelana».
El miedo a decir que no
Según Macias, muchos padres hoy tienen un «terror» bárbaro a que sus hijos sufran o se frustren. Por evitarles un berrinche o una mala cara, les allanan tanto el camino que, cuando la vida les pone un freno, los chicos se rompen.
El dato: Si no aprendés a bancarte un «no» en casa, el mundo real te pasa por arriba.
La falla: Queremos ser tan «amigos» de nuestros hijos que nos olvidamos de ser la guía que pone el límite.
De un extremo al otro
En la charla con Manu Merlo, se analizó cómo pasamos de la crianza rígida de antes (esa del «porque lo digo yo») a una donde el límite brilla por su ausencia. Macias explicó que frustrar a un hijo también es educarlo. No se trata de ser malos, sino de darles herramientas para que el día de mañana no se ahoguen en un vaso de agua ante el primer problema laboral o de pareja.
¿Cómo la seguimos?
– La clave que dejó la profesional es clarita:
– Menos sobreprotección: Dejar que se equivoquen y que resuelvan.
– Autoridad con cariño: Se puede ser afectuoso sin ser un colador con los límites.
Anticuerpos emocionales: La resiliencia no se compra, se entrena aguantando los pequeños soplidos de la vida.



