
La artista local pasó por los estudios de Nunca es Tarde, donde repasó su trayectoria desde el punk rock de su adolescencia hasta su actual etapa solista. Esta noche compartirá escenario junto a otros músicos de la ciudad.
Un miércoles a pura música se vivió en los estudios de la radio en el marco del programa «Nunca es tarde». Con la guitarra electroacústica en mano, la cantante y compositora cordobesa se prestó a un repaso profundo por su historia personal y artística, antes de lo que será su presentación en un espacio cultural de Río Cuarto.
Valeria Ghizzi, música, tatuadora y docente de danzas de nuestra ciudad, brindó un adelanto exclusivo de lo que los espectadores podrán disfrutar en la jornada de hoy. La cita es a partir de las 21 horas en la Tintorería Japonesa, un encuentro que forma parte del ciclo denominado «Conversaciones disonantes», el cual transita por su tercer capítulo y propone una interacción directa entre los artistas locales y el público.
Durante la entrevista, la cantautora recordó sus inicios en la música, una pasión que nació durante sus años de escuela secundaria nocturna. Aquella época estuvo marcada por la amistad y el deseo de formar parte del movimiento musical de la ciudad.
«Yo quería ser rockera. Me enseñó un amigo a tocar la guitarra, nos juntábamos a pasar el día y así nos fuimos acomodando en bandas. Empecé con mi primera banda que se llama Convulsiones, hacíamos punk, muy desastroso, desafinado, pero la pasábamos muy lindo», rememoró la artista.
Tras transitar por la maternidad y continuar su camino en el grupo Sarcásticos junto a su amiga Flor y el baterista Willy, la llegada de la pandemia de Covid-19 marcó un quiebre rotundo en su forma de componer y de percibir su entorno. Este cambio se profundizó de manera definitiva hace dos años, cuando tomó la decisión de mudarse a las sierras cordobesas.
«Ahí empecé a componer un poco más con la criolla y a darle otra forma a mis canciones que no eran tan agresivas. La pandemia nos hizo encerrarnos y conectar con uno mismo, le agarré el gustito y después ya no salí más. Vivo en la sierra y cada vez estoy más metida ahí. Es conectar con las raíces, con lo que es uno, y buscar por este lado tantas emociones», explicó Ghizzi.
Para la compositora, el proceso de creación musical excede el simple entretenimiento y se convierte en una herramienta de sanación y catarsis personal. Cada una de sus obras está ligada de forma directa a sus vivencias y a la observación cruda de la realidad social que la rodea.
«Todo lo que canto son experiencias vividas, vas mucho a lo personal. Es como un desahogo que hago con el arte porque todos necesitamos desahogarnos de una u otra manera, a mí me sale de esta forma. Yo tengo mucha crudeza a veces para decir las cosas… De eso se trata, de que llegue un mensaje, algo lindo o algo feo, porque a veces a la gente no le gusta que digamos cosas feas».
Esta búsqueda de tranquilidad y eje personal también la llevó a modificar sus hábitos cotidianos, priorizando la paz mental por sobre la exposición social desmedida.
La presentación de esta noche en la Tintorería Japonesa, contará con la participación de destacados músicos del ámbito local. Ghizzi compartirá el escenario con Cristian «Pipi» Sánchez, Pato Tortosa y Martín Benítez.
Fiel a su estilo ligado a la «vieja escuela», la cantautora confirmó que llevará material en formato físico para quienes asistan al evento.
Actualmente, el proyecto solista de Valeria Ghizzi se encuentra disponible en plataformas digitales bajo el título «Sanando Karmas», un disco de producción independiente que recopila sus composiciones más íntimas. Por su parte, los trabajos realizados con su agrupación de punk rock pueden encontrarse bajo la denominación de «Sarcásticos HC».



