
El comediante se presentará este 14 de junio en Elvis. En una charla íntima, repasó sus anécdotas en el Imperio, los mandatos sociales a los 40 años y por qué decidió romper con el molde de su familia tradicional.
El humorista Juampi González regresa a Río Cuarto para presentar su espectáculo de stand up «Oveja Negra». La cita será el próximo 14 de junio a las 20:00 hs. en el clásico escenario de Elvis. Antes de su arribo al Imperio del Sur, el comediante repasó las presiones de la edad, su mirada particular sobre el éxito y recordó entre risas cómo fue descubrir las costumbres locales de la ciudad.
El vínculo de González con el público del sur cordobés viene de largo aliento, aunque su memoria atesora un momento desopilante de una función pasada. El comediante recuerda con gracia un susto que se pegó arriba del escenario al escuchar un ruido ensordecedor que venía desde la calle. En ese instante, pensó que se trataba de «el Apocalipsis» o de «un ataque alienígena».
Sin embargo, la explicación del público lo devolvió a la realidad local: se enteró de que solo era la clásica «horda de motos» a la que los ciudadanos ya están completamente acostumbrados.
El nombre de su actual show no es una casualidad, sino un reflejo de su propia historia. El comediante explica que se considera la oveja negra desde chico, principalmente por su entorno familiar y de amigos. Al criarse en el seno de una familia tradicional de profesionales universitarios, él siempre pensó diferente a lo establecido. A este combo le suma, según su mirada, el hecho de ser del signo Acuario y el hijo menor.
Con los años, el humorista aprendió a aceptar esas diferencias y a plantarse más con sus propias opiniones. Para él, la diferencia clave radica en la actitud ante la vida:
«La oveja negra se cuestiona, se rebela y se arriesga a pesar de sus miedos, mientras que otros prefieren quedarse en la comodidad».
Dentro de las obligaciones sociales que existen en el día a día, el comediante no duda en señalar cuál eliminaría de forma definitiva: la pregunta esporádica e hipócrita de «¿Cómo estás?» en charlas cotidianas de ascensor o en el quiosco. Según analiza, en esos momentos todos están «fingiendo demencia» al responder de manera automática que están bien.
A sus 38 años (casi 39), González siente de cerca la mirada ajena por estar soltero y sin hijos. Frente a la presión del reloj biológico y social, el artista aplica su propia matemática para explicar por qué no tiene apuro en formar una familia tradicional. Si se pone en pareja a los 45 años, argumenta que todavía le quedan 40 años por delante con esa persona, lo cual considera un «renegocio» frente a la presión de tener que apurarse de joven.
Un ping-pong contra los mandatos sociales
A la hora de evaluar las distintas imposiciones de la sociedad actual, el humorista se plantó frente a cada una con definiciones directas:
- Casarse: No le interesa el matrimonio tradicional, aunque sí festejaría a lo grande el hecho de enamorarse.
- Casa propia: Es una meta que apoya, aunque reconoce que hoy en día la situación está muy difícil.
- Levantarse temprano: No lo banca en absoluto. Al tener un trabajo netamente nocturno, sufre cuando le toca hacer notas matutinas.
- Ahorrar: Es una cuestión con la que lucha debido a la mentalidad de sus padres, quienes estuvieron enfocados solo en ahorrar. Hoy, el comediante les pide que se gasten todo y disfruten.
- Terapia: Comenzó hace poco tiempo este proceso y lo apoya plenamente.
- Correr maratones: Es una actividad que no entiende desde lo físico. Entre risas, bromea con que la gente de 40 años empieza a correr maratones para pasar largas horas fuera de sus casas y distanciarse de sus parejas.
El show «Oveja Negra» se presentará el domingo 14 de junio a las 20:00 hs. en Elvis, ubicado en la ciudad de Río Cuarto.



