
La perito grafóloga Bárbara Vega visitó los estudios de Ranquel FM y, en diálogo con Leti Schmidt en el programa «No me digas», explicó cómo la elección de los diseños, el tamaño y el lugar del cuerpo donde decidimos tatuarnos exponen capítulos ocultos de nuestra historia y psicología.
Para la grafología, los mensajes que dejamos impresos van mucho más más allá del papel y la lapicera. En la actualidad, el cuerpo se ha convertido en un nuevo lienzo de expresión y los tatuajes funcionan como verdaderos mapas del inconsciente. Así lo demostró la perito grafóloga Bárbara Vega en una atrapante entrevista en el programa No me digas, conducido por Leti Schmidt, donde desmenuzó el significado psicológico y simbólico detrás de los tattoos.
Según explicó la especialista, el acto de tatuarse no es un hecho meramente estético o una moda pasajera; es una proyección de las vivencias, los mecanismos de defensa y las aspiraciones de una persona. Para analizar qué esconde un tatuaje, la disciplina observa principalmente tres variables: la zona elegida, el diseño y las características del trazo.
Dime dónde te tatuás y te diré quién sos
Uno de los puntos más llamativos de la entrevista fue cómo el mapa corporal se divide de manera muy similar a una hoja en blanco en grafología. El lugar elegido para el diseño carga un simbolismo contundente:
- El lado izquierdo (El pasado y los afectos): Tatuarse en el perfil izquierdo del cuerpo suele estar íntimamente ligado a la familia, la madre, las raíces y el pasado. Muchas veces funciona como un anclaje emocional o el recuerdo de una vivencia que marcó la historia personal.
- El lado derecho (El futuro y la acción): Los diseños volcados sobre la derecha se vinculan con la mirada hacia adelante, el padre, los proyectos, la ambición profesional y la forma en que el individuo se planta ante el mundo exterior.
- Zonas ocultas vs. zonas expuestas: Vega distinguió entre quienes eligen ocultar sus tatuajes bajo la ropa —lo que denota introversión, una búsqueda de protección o secretos que se guardan para la intimidad— y quienes los exhiben en zonas visibles como las manos, los brazos o el cuello, reflejando una necesidad de autoafirmación, rebeldía o comunicación directa con los demás.
El simbolismo de las formas y los trazos
Al igual que ocurre al analizar una firma o un texto manuscrito, el diseño del tatuaje aporta datos específicos sobre el temperamento:
- Líneas curvas, flores o elementos de la naturaleza: Suelen denotar sensibilidad, empatía, predominio del mundo emocional y una búsqueda de armonía en las relaciones.
- Figuras geométricas, ángulos o frases con letras rígidas: Traducen una personalidad más racional, estructurada, que busca el control o que utiliza una coraza defensiva ante el entorno.
- Diseños grandes y llamativos: Pueden responder a una necesidad inconsciente de llamar la atención, marcar territorio o procesar un dolor interno a través de una marca imponente en la piel.
Hacia el cierre del programa, Bárbara Vega remarcó que el análisis de un tatuaje siempre debe hacerse de manera integral y respetando la historia de cada individuo. Lejos de ser marcas superficiales, los tatuajes se consolidan como una forma de transmitir emociones y escribir en la propia piel aquello que las palabras, a veces, no alcanzan a decir.
No me digas!



