
Las actrices se cruzan por primera vez en un ‘sexy thriller’ basado en la novela del mismo título de la autora superventas Colleen Hoover
Sexy, camp o alocada son solo tres de los adjetivos que se han concedido a Verity: La sombra de un engaño, la nueva película de Anne Hathaway y Dakota Johnson. Y si cumple o no con esos tres calificativos que la crítica le ha otorgado es algo que la audiencia podrá determinar a partir del 2 de octubre, cuando el filme llegue a los cines de toda España. La primera vez de ambas actrices juntas en pantalla, la primera vez que adaptan una novela de Colleen Hoover –autora del megaéxito literario y cinematográfico Romper el círculo– y la primera de muchas veces que no aclararemos por no hacer spoiler de una de las películas más locas de cuantas se han estrenado en 2026.
Porque en este filme de Michael Showalter nada es lo que parece, de ahí el subtítulo que acompaña al título original de Verity. Esto va de una escritora venida a menos, Lowen Asleigh (Johnson), que un día encuentra la oportunidad de poner fin a sus problemas económicos con una tarea algo ingrata, pero muy bien pagada: convertirse en la escritora fantasma de Verity Crawford (Hathaway), probablemente la escritora más exitosa en la actualidad. Y ahí Lowen se enfrentará a las notas de Verity, a su marido Jeremy (Josh Hartnett) y a una realidad que se va diluyendo en una mansión en medio de un bosque al norte del estado de Nueva York.
Se vuelve a encontrar aquí Anne Hathaway con el cineasta Michael Showalter tras el éxito de la comedia romántica La idea de tenerte. Y ejerce aquí la actriz también como productora de un filme que se siente como un auténtico viaje en montaña rusa. “Es genial que te hayas referido a la película como ‘menudo viaje’ porque eso es exactamente lo que pensé cuando leí el guion por primera vez”, reconoce Hathaway en conversación con Vogue España. “Nunca había estado en una película como esta, pero casi era un reto para el equipo idear un largometraje que se sintiera exactamente como un viaje en montaña rusa para la audiencia. Una propuesta atrevida en la que afloren todos los detalles de cada uno de los personajes”.
“Al final el deseo pasaba por elevar de algún modo la escritura de un thriller”, explica la actriz. “Por aquel entonces todavía no sabía que Dakota Johnson estaría en el proyecto, pero sí conocía que Michael Showalter iba a ser el director, que además adoro el trabajar con él. La idea era hacer una película que dejara al público sin palabras”. Y, efectivamente, Verity es un filme de los que pueden dejar sin palabras.
La otra protagonista, Dakota Johnson, se incorporó al proyecto cuando este ya estaba más que arrancado. Pasó entonces también a ser productora ejecutiva. Pero lo complicado aquí pasa por la interpretación de Anne Hathaway, quien pasa la mayor parte del metraje en modo estático y sin pronunciar palabra alguna. Un reto interpretativo para cualquiera, pero no para ella. “Estar quieta y parada no fue lo más complicado a la hora de interpretar a Verity. Creo que sí lo fue encontrar el tono para la película; el tema principal puede ser muy serio, pero hay algo ridículo en su premisa. Lo que teníamos que hacer era encontrar el tono sin perder ninguna de las dos cosas”, comenta. “Confié en la labor de Michael y me sentí profundamente aliviada cuando le dieron el papel a Dakota, también cuando supe que estaba Josh Hartnett. Me di cuenta del increíble equipo que se había formado. Era necesario para dar vida a esta historia”.
Darle ese papel clave a Dakota Johnson fue una decisión que no costó demasiado tomar. “Recuerdo pensar en un momento dado que era un papel perfecto para ti porque tienes un aura de misterio que te rodea, estás arrebatadora como el personaje al mismo tiempo eres increíblemente rara. Me gusta la mezcla de ser una persona tan enrevesada y al mismo tiempo lucir como alguien tan normal”, expone Anne Hathaway. “La primera vez que hablamos fue a través de una videollamada de Zoom. Nos mandamos después unos cuantos mensajes de voz”.
Y de esa videollamada a compartir rodaje y promoción del filme. El personaje de Lowen sufre por no entender exactamente qué está pasando y a un tiempo tiene que cumplir plazos editoriales. Se convierte aquí Dakota Johnson en una escritora de las que pasan días ante el teclado, un rol para el que tuvo la mejor inspiración. “Lo cierto es que sí porque paso mucho tiempo rodeada de escritores. Muchos de mis amigos más cercanos son guionistas o se dedican a escribir. Poco tiene que ver ese mundo con lo que se puede apreciar en la película”, explica Dakota Johnson. “No hay nada interesante en una persona que se pasa el día tecleando, pero de alguna manera conseguimos hacerlo parecer increíble, expansivo y envidiable. En esa escena en la que escribo con la capucha echada por encima me estoy inspirando directamente en cualquiera de mis amigos escritores”.
Repite, insistimos, aquí Anne Hathaway con Michael Showalter tras la mencionada La idea de tenerte, una película de la que no pocos fans esperan una secuela. “Me encanta oír eso. Pusimos sobre la mesa todo lo que teníamos para llevar a cabo La idea de tenerte, aunque pueda parecer absurdo por tratarse de una comedia romántica al uso”, confirma la actriz. “Me pilló en un momento increíble. Interpretaba a una mujer que va a cumplir 40 y de hecho la escena de ese cumpleaños la rodamos un día después de que yo misma hubiera cumplido 40. Grabamos la fiesta el día después de la mía propia. Parecía una película ligera, pero se ha convertido en uno de los personajes más gratificantes de cuantos he tenido la oportunidad de interpretar a lo largo de mi carrera”.
En un año en el que ha estrenado otros cuatro blockbusters seguidos –El diablo viste de Prada 2, La Odisea, Mother Mary o El final de Oak Street– es otra secuela la que parece mantener a Anne Hathaway todavía más ilusionada y así lo confirma antes de despedirse. “La película que en realidad todo el mundo está esperando ahora es la de Princesa por sorpresa 3 y esa es en la que estoy centrando todas mis energías en este instante”, concluye ilusionada (y embarazadísima).
Vogue España



