
La corona de la emperatriz francesa Eugenia quedó aplastada después de que los ladrones que huían tras asalto al Louvre el pasado octubre la dejaran c
Pese al estado en el que quedó, el museo afirmó que está «casi intacta» y que puede ser restaurada por completo.
Los asaltantes robaron joyas por valor de US$104 millones, pero dejaron tras de sí el tocado con diamantes que perteneció a la esposa de Napoleón III en la ruta que usaron para escapar.
El museo ha publicado las primeras fotografías de la corona desde el robo, indicando que quedó «gravemente deformada» después de que los ladrones la sacaran de la vitrina en la que estaba expuesta a través de un estrecho agujero que perforaron en ella.
A la corona le falta una de las ocho águilas reales que la adornaban, pero conserva sus 56 esmeraldas y todos menos 10 de sus 1354 diamantes.

La pinacoteca añadió que la corona del siglo XIX sería restaurada a su estado original «sin necesidad de reconstrucción».
Un comité de expertos, encabezado por el presidente del museo, Laurence des Cars, fue seleccionado para supervisar la restauración.
El robo tuvo lugar el 19 de octubre y la banda utilizó un ascensor mecánico montado en un vehículo robado para acceder a la Galería de Apolo a través de un balcón cercano al río Sena.



