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Tiene 20 años, vive en un camión y recorre Chile como bailarina de circo: “Es como una ciudad que se traslada”

Tiene 20 años, vive en un camión y recorre Chile como bailarina de circo: “Es como una ciudad que se traslada”

Con solo 20 años, Agostina Sciutto lleva una vida poco convencional pero única: trabaja como bailarina de circo. Viaja de ciudad en ciudad y vive en un camión adaptado. Actualmente, está en Chile junto al Circo Hermanos Suárez de México, y puede llegar a hacer hasta tres funciones por día.

La joven, nacida en Villa Constitución, Santa Fe, está vinculada al arte desde chica. Pasó por el dibujo, la guitarra y la gimnasia artística antes de encontrar en la danza su verdadera vocación.

A los 19 recibió una propuesta para trabajar en un circo en Chile y decidió viajar al exterior para vivir una experiencia que, hasta entonces, era inimaginable

En diálogo con TN, Agostina contó cómo llegó al mundo del circo, cómo es su rutina como bailarina, cuáles son los desafíos y riesgos de este oficio y qué mitos todavía persisten alrededor de los espectáculos.

Crecer rodeada de arte

Agostina hace actividades artísticas desde muy chica: “En mi familia siempre estuvo presente el arte, mi mamá es profesora de artes plásticas, entonces desde chica tomé clases de dibujo. Después hice gimnasia artística y ahí me empecé a interesar por la danza”.

Con 15 años hizo su primer estudio superior de danza y siguió expandiendo sus horizontes. “Hice un instructorado en danzas urbanas. Empecé dando clases a tres amigos de ese momento. De a poco me di cuenta de que me gustaba tener coreos armadas y organizar eventos”, recuerda.

No solo logró definir su estilo de baile, sino que comenzó a imaginar la posibilidad de viajar: “Mi primo tuvo la oportunidad de viajar al extranjero trabajando con su danza y yo siempre tuve el bichito de querer hacer eso, explorarlo”, afirma Agostina.

Sin embargo, aún creía que era demasiado temprano para ir a otro país. “Lo pensaba siempre para más adelante; tengo 20 años y esta oportunidad se presentó recién el año pasado, a mis 19″.

La oportunidad de bailar en el extranjero llegó a través de un colega que trabajaba en un circo en Argentina. Gracias a ese contacto pudo incorporarse al Circo de Dinosaurios, en Chile. “Ese fue el primer circo en el que yo trabajé y estuve seis meses”, destaca.

El debut de Agostina en el escenario fue un 24 de diciembre, una fecha que jamás va a olvidar: “Era plena Navidad, pasé las fiestas en Chile con 19 años. Mi familia estaba asustada porque estaba saliendo del país, pero también estaban orgullosos”.

La vida en el circo

En el circo siguen un cronograma fuera de lo común: “Lunes y martes tenemos descanso, pero de miércoles a domingo hacemos funciones. De miércoles a viernes tenemos una sola, pero los fines de semana hacemos tres”, explica Agostina.

Cuando no está descansando o en función, entrena: “Hay días que me toca entrenar las coreografías o hago un número aéreo de fuerza capilar. Me cuelgo del pelo. Si no, también entreno aro o lira”.

Antes de cada espectáculo, revisan que los trajes estén en condiciones y, cerca del horario de la función, comienza el ritual de maquillaje y preparación.

Según Agostina, la vida en el circo puede variar. “En todos los circos es distinto; hay algunos que tienen únicamente motorhomes o viviendas. En este caso, me tocó vivir en una vivienda. Es supercómodo, cada uno se amolda a sus comodidades, tenemos nuestra cama, cocina, todo funciona a gas y tenemos electricidad”, describe.

Su casa se mueve junto con el circo y sus compañeros se convierten en una segunda familia. “El circo es una comunidad, es como una ciudad que se traslada y todos vivimos y convivimos 24/7. Las personas que vas conociendo por el camino tal vez terminan los contratos o uno se va del circo, pero esas conexiones siguen″, comenta Agostina.

La bailarina sostiene que el circo está muy lejos de la zona de confort común: “Siempre digo, y mis compañeros concuerdan, que el circo no es para cualquiera. Es una vida rodante y no todas las personas están preparadas para salir de una casa o departamento. En mi caso estoy lejos de mi casa, de mi familia y mis amigos”.

Uno de los mitos que desmiente Agostina es el relacionado con el uso de animales en espectáculos: “Hay gente que al día de hoy sigue pensando que se utilizan animales y no es verdad; al menos en Chile y Argentina hay una ley que prohíbe el uso de animales en carpas de circo”.

Entre riesgos, viajes y aprendizajes

La bailarina recordó algunos episodios insólitos que sucedieron durante las funciones: “En el primer circo donde trabajé, en plena función se nos cortó la música y teníamos que improvisar. No sabíamos si quedarnos quietas, seguir bailando o salir de escena”.

Durante uno de los shows, sufrió un accidente que le provocó lesiones en una pierna: “En una escena me caí y me lastimé la rodilla y el tobillo, me esguincé, pero por suerte fue una recuperación rápida”, afirma.

Sin embargo, no todo son caídas e imprevistos: el circo también le trajo muchas experiencias novedosas. “Lo que más me gusta es que vas conociendo diferentes lugares, distintas culturas y diferentes personas”, expresa Agostina.

“El circo me enseñó de todo, a convivir con gente que de un instante a otro pasa de ser desconocida a básicamente una familia, y también me enseñó mucha disciplina”, reflexiona.

A sus 20 años, Agostina todavía no sabe si el circo será el camino que seguirá para siempre. La experiencia le permitió conocer nuevos lugares, culturas y personas, pero también reconoce que estar lejos de su casa y de sus afectos tiene un costo. Por eso, mientras disfruta de esta etapa, mantiene abiertas las puertas a otras posibilidades dentro del mundo artístico.

Por ahora, su prioridad es seguir aprendiendo y aprovechar cada oportunidad que aparezca. “Soy abierta a todo lo que pueda recibir mientras sea arte”, resume. Y para quienes sueñan con dedicarse a una disciplina artística, tiene un consejo que resume su propia historia: “Que se animen, que no tengan miedo”, porque, según ella, los sueños se cumplen cuando uno trabaja para alcanzarlos.

TN

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