
AFS, la ONG internacional con más de 60 años de trayectoria en el país, abrió la convocatoria para vecinos de la región que quieran hospedar a jóvenes que llegarán en agosto. La organización destaca que no se ofrece remuneración económica, sino que se busca un vínculo afectivo genuino basado en tres pilares: casa, comida y cariño.
La posibilidad de viajar por el mundo sin salir de casa o de transformar la rutina familiar con tonadas y costumbres de otros continentes vuelve a estar al alcance de los vecinos del sur cordobés. Los jóvenes, que arribarán en agosto, provienen de destinos tan diversos como Italia, Hong Kong, Noruega y Estados Unidos, con el firme objetivo de vivir una experiencia intercultural profunda y transformadora.
La propuesta de esta organización se corre de las lógicas comerciales tradicionales de los intercambios estudiantiles y apuesta por el voluntariado puro. Desde la institución señalan que esta decisión es el pilar que permite priorizar un vínculo afectivo real y genuino entre los jóvenes y sus nuevos hogares, promoviendo la paz mundial al cambiar la mente de las nuevas generaciones, una persona a la vez.
Para transformarse en familia anfitriona no se necesitan grandes lujos ni estructuras edilicias complejas. Desde la organización sintetizan las condiciones en la regla de las «3 C»: solo se requiere ofrecer Casa, Comida y Cariño. Tampoco existe un modelo de familia «ideal» o preconfigurado para postularse, lo que abre el abanico a la diversidad de hogares que caracteriza a la provincia.
La tonada, las costumbres compartidas y la calidez local se vuelven fundamentales a la hora de la adaptación. Maju, un estudiante que llegó en marzo desde el estado de Minas Gerais, Brasil, a través de una beca, da testimonio en primera persona de lo que significa insertarse en la vida cotidiana del país. La joven brasilera destaca que la familia anfitriona es el pilar fundamental de toda su experiencia para lograr una inserción exitosa.
Maju relata entre risas los divertidos choques culturales que experimentó desde su arribo. Uno de los puntos más llamativos fue la fonética local, puntualmente la pronunciación de la «R» en español, un detalle que captó su atención de inmediato.

Con respecto a los vínculos, detalla una diferencia marcada en las demostraciones de afecto cotidianas: el saludo con un beso en la mejilla, una costumbre sumamente arraigada en Argentina, le resultó algo mucho más cariñoso en comparación con los hábitos de su propio país.
La estructura de la ONG permite diferentes canales de participación que no son vinculantes entre sí. A diferencia de lo que ocurre en otras agencias de intercambio, en AFS no es obligatorio hospedar a un estudiante extranjero para poder acceder a la posibilidad de realizar un viaje, ni viceversa.
Las alternativas para formar parte de la red comunitaria local son tres:
- Hospedar: La convocatoria actual orientada a recibir en el hogar a los estudiantes que llegan en agosto desde Europa, Asia y Norteamérica a Río Cuarto y al resto del país.
- Viajar: Los programas escolares tradicionales están dirigidos a jóvenes de entre 15 y 17 o 18 años. Asimismo, existen opciones para adultos mayores de 18 años, sin un límite de edad establecido.
- Ser Voluntario: Cualquier persona mayor de edad puede sumarse para coordinar y apoyar la labor que la organización realiza a nivel local. Quienes optan por este camino acceden a capacitaciones formativas gratuitas, las cuales son muy valoradas en el ámbito laboral actual.
Actualmente se encuentra vigente una convocatoria para una beca escolar destinada a realizar un intercambio de un mes en Japón.
Los requisitos solicitados para los postulantes de esta línea específica incluyen tener entre 16 y 17 años de edad, no haber terminado los estudios secundarios al momento de la postulación, certificar un nivel B1 de inglés y poseer un conocimiento semi-intermedio del idioma japonés. El plazo definitivo para inscribirse a esta oportunidad cierra el próximo 31 de mayo de 2026.



