
El peinado que se impuso en los años 90 y que se consigue con el clásico brushing vuelve con fuerza y maximiza el volumen y el movimiento en las melenas capeadas.
Hay tendencias de pelo que vuelven con fuerza. Y es el caso del peinado blowout, que se aleja de la tiranía del alisado extremo y recupera el volumen, el brillo y el movimientocon ese aire despreocupado pero perfectamente trabajado que definió la belleza de los años 90.
QUÉ ES EL BLOWOUT Y POR QUÉ MULTIPLICA EL VOLUMEN DE TU CABELLO
«El blowout celebra el glamour sin esfuerzo en el cabello por sus ondas sueltas, su raíz elevada y un acabado luminoso que se consigue con un secador y un cepillo redondo«, nos explica Miguel Bling, peluquero, maquillador y director de You Glow Salon de Madrid. El resultado es una melena con cuerpo, fluida y sofisticada, que convierte el clásico brushing en una declaración de estilo.
Y no es casualidad que esta estética vuelva ahora. La nostalgia noventera sigue marcando las tendencias de moda y el cabello no es ajeno a ellas. «Regresan las capas, las puntas trabajadas hacia dentro o hacia fuera, y un acabado más natural y más peinado que planchado», nos explica la estilista María Roberts, peluquera y fundadora de Studio25. Se trata, en el fondo, de recuperar el gesto: ese movimiento que solo aparece cuando hay un buen corte detrás.

¿QUÉ CORTES DE PELO FUNCIONAN PARA LLEVAR EL BLOWOUT?
Si hay algo define al blowout, es precisamente lo que no se ve y es su estructura. Sus capas largas, estratégicamente colocadas y especialmente en la zona frontal, permiten que el cabello se mueva con ligereza y responda al cepillo. «Sin capas, es mucho más difícil conseguir esa melena con movilidad», insiste Roberts.
Aquí entran en juego nombres ya imprescindibles entre los estilistas y peluqueros como el corte de pelo mariposa o el corte shag, reinterpretados para la temporada que viene. «El corte mariposa o el shag aportan volumen en la parte superior y ligereza en las puntas, lo que los hace perfectos para este tipo de peinado», explica la estilista María Baras, directora de Cheska. El objetivo es lograr esa silueta aérea, moldeable y que nunca queda rígida en la melena.

LA TENDENCIA DE PELO DE LOS 90 QUE VUELVE CON FUERZA
Para llevar este peinado y corte de pelo que lo acompaña solo tenemos que inspirarnos en modelos como Cindy Crawford o Claudia Schiffer en los años 90, esas supermodelos que dominaron la escena con melenas pulidas pero llenas de vida. «Antes no había tantas tenacillas: se trabajaba con rulos, secador y manos, y ese acabado era más libre, más personal», recuerda Baras.

Hoy, el blowout recupera esa filosofía pero no busca la perfección milimétrica, sino una elegancia orgánica. No siendo ni liso, ni rizado, se encuentra en ese punto intermedio donde el cabello cobra identidad propia.
¿CÓMO PEINAR EL BLOWOUT SEGÚN LA FORMA DEL ROSTRO?
Además, se puede adaptar a la textura y al corte de pelo pero sobre todo a la forma del rostro. «El volumen se construye según las facciones: en caras redondas se eleva en la parte superior y en rostros alargados o cuadrados, se compensa con más cuerpo en los laterales», detalla Baras.
También el acabado varía. Puede ser pulido o ligeramente deshecho, más clásico o con un aire casi sin esfuerzo. La clave está en apostar por los texturizadores ligeros que aportan cuerpo sin rigidez, las ceras suaves o incluso los sprays de sal para lograr un efecto más desenfadado.

Quizá por eso el blowout funciona tanto en cabellos finos, como en los gruesos o rizados siempre que el corte acompañe y puede ser tan elaborado o tan espontáneo como se desee. «Incluso hay cortes, como el mariposa, que puedes dejar secar casi al natural y siguen teniendo ese movimiento», señalan los expertos.
En definitiva, que en un momento en el que las tendencias de pelo y de belleza buscan equilibrio entre naturalidad y sofisticación, el blowout encarna ambos extremos. Busca tanto el volumen en el cabello como la libertad de peinarlo pero sin que lo parezca demasiado. Quizá sea ahí donde reside su verdadero encanto.
TELVA



