
La nutricionista Valeria Basqueto advirtió que la edad cronológica no siempre coincide con el estado funcional del organismo. La pérdida de masa muscular comienza a los 30 años y la fuerza resulta clave.
Un chequeo sobre la calidad de vida y el estado físico cobra relevancia entre los adultos de la ciudad. La nutricionista Valeria Basqueto abordó la diferencia entre la edad biológica y la cronológica, al señalar que el envejecimiento saludable depende de hábitos concretos sostenidos en el tiempo.
«A medida que envejecemos vamos perdiendo masa muscular. Por arriba de los 30 años tenemos que conservar la masa muscular para no perder autonomía cuando lleguemos a los 60 o 70 años», explicó la especialista.
Los seis indicadores clave de la salud física
El estado funcional del cuerpo se evalúa a partir de seis aspectos centrales que condicionan la autonomía funcional:
Masa muscular y fuerza: Constituye la base para la movilidad. Una prueba sencilla consiste en levantarse de una silla cinco veces consecutivas sin apoyarse en los brazos.
Capacidad cardiorrespiratoria: Se refleja en la aptitud para subir escaleras, sostener una caminata a buen ritmo durante 30 minutos o realizar actividades recreativas sin sentir fatiga extrema.
Composición corporal: La evaluación contempla la relación entre peso y talla, junto con los porcentajes de masa grasa, masa muscular y grasa visceral. Para el control preventivo, la circunferencia de cintura no debe superar los 80 centímetros en mujeres y los 94 centímetros en hombres.
Salud metabólica: Requiere controles periódicos de presión arterial, glucemia, colesterol y triglicéridos.
Descanso reparador: Contempla entre 7 y 9 horas diarias de sueño continuo para posibilitar la recuperación física y la regulación hormonal.
Salud mental y vínculos: Incluye el aprendizaje de habilidades, la estimulación cognitiva y la interacción social con el entorno.
La importancia de la actividad de fuerza
Respecto a la actividad física, la profesional enfatiza la necesidad de incorporar ejercitación de fuerza en la rutina semanal por encima de las disciplinas estrictamente aeróbicas.
«El ejercicio de fuerza es levantar peso y trabajar con máquinas. Después de los 30 años hay que hacer ejercicios de fuerza para mantener la estructura corporal», aclaró Basqueto.



